En una jornada marcada por la solidaridad, la Fundación Cielos Abiertos asistió a familias con carencias extremas de infraestructura, brindando servicios y contención espiritual.
En el marco de su compromiso inquebrantable con los más vulnerables, el merendero “Luz de Esperanza”, perteneciente a la Fundación Cielos Abiertos (Iglesia Portal del Cielo), llevó a cabo una celebración especial de Reyes en el asentamiento 29 de Julio y zonas aledañas de Barranqueras y Puerto Vilelas.
La jornada se desarrolló en un sector con graves carencias de servicios básicos como agua y luz, donde la presencia del merendero no solo significó un alivio material, sino un potente mensaje de esperanza. Durante la actividad, las familias accedieron a un ropero solidario, mientras que los niños disfrutaron de estaciones de pintacaritas, peinados y la entrega de numerosos regalos.
En el aspecto recreativo y alimentario, los voluntarios sirvieron un refrigerio completo que incluyó snacks y panchos, transformando una tarde difícil en una verdadera fiesta comunitaria.
Sin embargo, el eje central de la jornada fue el espiritual. Bajo la convicción de ganar territorio para la fe, se compartió un mensaje personalizado de Cristo para cada familia presente. Los referentes del merendero destacaron la importancia de estar presentes donde la ayuda del Estado o los servicios básicos aún no llegan, reafirmando que "la luz de la esperanza brilla con más fuerza en la necesidad".






